¿Sostenibilidad y moda pueden ir de la mano? ¿Existe esperanza para la moda local? ¿Es posible dar a un giro a los hábitos de consumo textiles? El último encuentro de la Navarra Innovation Week, ‘Innovación, moda y arte en Navarra’, organizado por el Gobierno de Navarra y La Bajera el pasado viernes 23 de mayo, intentó dar respuesta a estas preguntas.
Para ello, reunió en el patio del Instituto Navarro de Adminsitración Pública (INAP) a tres jóvenes referentes con diferente perfil, pero unidas por una característica común: su apuesta por una nueva forma de hacer moda. Se trata de la diseñadora Ilazki Martirena; la fundadora de From AM to PM, Ane Mendinueta, y la emprendedora de Coosy Pamplona, Ainara Martín, quienes participaron en un coloquio moderado por la actriz Leire Ruiz.
“El sector de la moda tiene una parte oscura; el concepto fast-fashion, una manera de producir que no respeta el medio ambiente, acciones de violencia contra la mujer…”, arrancó Ilaski. Sin embargo, lanzó un mensaje esperanzador relacionado con el “superpoder del consumidor”. “El consumidor puede elegir dónde quiere consumir y lograr, así, pequeños cambios que formen una onda expansiva capaz de crear moda más agradable”. En su caso, destacó que la responsabilidad residía en “trabajar solo con proveedores que compartieran su filosofía”.
Del mismo modo se pronunció Ane, cuyas creaciones están dirigidas a un público muy joven. “Soy consciente de que mis clientes tienen una economía limitada y quizá no se puedan permitir un consumo de ropa 100% responsable. Por eso, cuido las calidades e intento ofrecerles prendas que se puedan poner muchas veces y que sean muy combinables”, manifestó. “Si al menos una de todas esas prendas tiene estas características, ya están haciendo una compra responsable”, argumentó. Y añadió que la palabra sostenible debería estar implícita en las creaciones. “Hay marcas que presumen de sostenibles y de ciertos tejidos más respetuosos, pero no ofrecen toda la información sobre el resto de la composición… eso es greenwashing”, denunció.
En este punto, se abordaron también las “necesidades” que llevan a las personas a consumir moda. “Muchas veces lo hacemos para llenar vacíos; compramos prendas que no necesitamos realmente”, apuntó Ilaski.
En este sentido, las tres abogaron por una nueva manera de relacionarse con la moda, que ya está empezando a cobrar cierta entidad. “Es cierto que la forma de comprar ha cambiado”, comentó Ainara al respecto, y aseguró que sus clientas “aprecian el mimo que hay detrás de cada prenda, el diseño, la manera de confeccionar… el corazón se nota”, aseguró.
